Aunque el estilo de vida ‘fitness’ se presenta como un ideal de salud, disciplina y buena alimentación, hay una serie de riesgos que no solo se limitan a lo físico. También puede afectar la parte psicológica.

“Desde el punto de vista psicológico buscar ser fitness puede afectarte, porque uno quiere verse cada día más marcado, con buena masa muscular y de repente, cuando llega alguien mejor que tú, puedes sentirte lastimado”, aseguró Jaider Acosta, quien se dedica a entrenar personas en distintos gimnasios.

“Uno siente como rabia por esto y esa sensación te impulsa a ser más juicioso con la idea de ser volverte mejor, lo que en últimas puede transformarse en una adicción”, añadió el entrenador.

Eso no es todo, pues desde el punto de vista físico hay varias lesiones que se pueden dar a partir de las malas prácticas deportivas que están divididas en dos grupos: las inmediatas y las progresivas.

Ambas pueden generar afectaciones a nivel muscular, molestias en tejidos blandos o rupturas tendinosas, como en el caso de Acosta: “Por orden médica tengo prohibido de por vida hacer sentadilla o peso muerto en el gimnasio”.

Ese problema se da porque hay ciertos grupos musculares que se ven afectados en distintas prácticas motoras que, por su repetición, pueden lastimar el cuerpo gravemente: “Cuando se trabajan los brazos y el pecho, se ven inmiscuidos los hombros, y cuando se trabaja la pierna, se puede desgastar también la zona lumbar. Por estas razones es normal ver a personas el gimnasio con problemas de rodilla, lumbar, cadera u hombros

Asimismo, Acosta dijo que, en el caso de las mujeres, como instructor ha observado que generalmente ellas “quieren verse mejor de los glúteos o de las piernas, y se deprimen porque además se sienten gorditas del abdomen y piensan que llevan años perdiendo tiempo en el gimnasio sin que se les marque estas partes del cuerpo, que además las lleva a compararse con otras chicas“, detalló.

Además, el instructor mencionó haber visto a muchas personas que quedan afectadas porque se sienten “gordos o muy flacos y no tienen paciencia disciplina como para resistir hasta que los resultados se evidencien”.

Finalmente, algunos expertos aseguran que consumir proteínas en polvo, muy comunes entre los hábitos alimenticios de las personas fitness, puede generar afectaciones en el hígado. Además, la falta de proteínas y carbohidratos que exigen ciertas dietas podrían poner en desbalance los niveles calóricos de las personas que se someten a ellas.

Por último, el uso abusivo de los esteroides, que suplen en el cuerpo la producción de testosterona, podrían generar que la producción de la misma disminuya en el cuerpo, lo que genera problemas de disfunción en materia sexual, en el caso de los hombres.

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