Arauco suma esfuerzos para preservar la especie nativa Ruil

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    Mediante la restauración asistida y a través del enriquecimiento se busca poner a salvo a
    especie nativa de escasa presencia en el Maule y severamente afectada con los incendios

    El propósito es uno solo: evitar la desaparición del Ruil (Nothofagus alessandrii), una especie nativa, endémica, en peligro de extinción, y circunscrita en la actualidad a solo pequeñas poblaciones en la Cordillera de la Costa en la Región del Maule (Curepto, Constitución y Cauquenes). De ahí entonces la importancia del trabajo que está desplegando ARAUCO para poner a salvo a esta especie en sus Áreas de Alto Valor de Conservación (AAVC) y restaurar las zonas dañadas con los incendios. De hecho, con los mega incendios del 2017, esta especie se vio severamente afectada y comprometida.

    En Chile, ARAUCO tiene 137 AAVC con múltiples valores ambientales y sociales, que suman casi 60 mil hectáreas, y en 5 de estas áreas existe presencia verificada de la especie Ruil. Tres de estas AAVC se vieron se vieron afectadas por el incendio del año 2017. Estas son: Porvenir-El Fin, Ruiles y Pitao de Quivolgo y Ruiles de Agua Buena) y con un grado de afectación promedio de un 79% (2.093 ha).

    Precisamente, en estas AAVC es donde se ha planificado y priorizado el trabajo de rescate y restauración del Ruil, primero con una regeneración natural asistida del bosque nativo y luego con un enriquecimiento de la especie en las superficies donde el rebrote no haya sido del todo exitoso.

     Actualmente ARAUCO tiene identificado en su patrimonio alrededor de 8.700 ejemplares de Ruil entre las poblaciones de Curepto, Cauquenes y Constitución (Quivolgo).

    Juan Anzieta, Gerente de Medio Ambiente y Comunidades de ARAUCO, comentó que la primera medida realizada post incendios fue identificar el grado de afectación en las AAVC’s a través del análisis de imágenes satelitales, lo que permitió definir propuestas de restauración, focalizadas en el control de amenazas y monitoreo de la vegetación nativa.

    Luego, se implementaron acciones de manejo de las principales amenazas, que hacen referencia a la invasión de pino al interior de los rodales, así como también el control manual de la regeneración con el objetivo de propiciar un mejor crecimiento en la regeneración natural de las especies nativas. También, se han realizado y mantenido cercos para evitar el ingreso de ganado que genera un daño en las plantas al ser ramoneadas.

    Pero esto no es todo. “Además, se cuenta con un Programa de Propagación Vegetativa de Ruil desarrollado en el Vivero Quivolgo con el objetivo de generar plantas de Ruil de origen vegetativo, debido principalmente a que la disponibilidad de semillas de esta especie responde a una variabilidad interanual, con bajos valores de regeneración y de establecimiento natural de plantas en terreno. Es así como se debe seguir potenciando la viverización de Ruil para establecimientos futuros”, señaló Anzieta.

    VIVERIZACION

    La viverización de plantas nativas es un proceso que requiere de mucha preparación, delicadeza, pero, en especial, paciencia. En el caso del Ruil, hay que esperar entre 5 y 7 años para que crezcan 50 centímetros.

    El trabajo comienza con la colecta de semillas, para luego avanzar con su estudio para asegurar su viabilidad.  Se limpia, depura y pesa siguiendo los parámetros que existen a nivel mundial en certificación de semillas. Esto permite determinar cuántas semillas hay por gramos; capacidad y energía germinativa; su porcentaje de pureza y cuántas son viables.

    Al respecto, Rodolfo Calquín, Jefe de Viveros y Genética de ARAUCO, sostuvo que el caso del Ruil ha merecido atención en el Vivero Quivolgo, y que durante los últimos años se ha estado trabajando fuertemente en la producción de plantas de esta especie para complementar el programa de restauración.

    Es así como hasta ahora, a partir de las semillas colectadas, se han producido plántulas, pero a una muy baja tasa de germinación.

    REGENERACION

    Al momento de medir los resultados del trabajo realizado, hay que considerar los dos tipos de restauración: la asistida y la de tipo activa (enriquecimiento). Y, además, el porcentaje de regeneración es distinto para cada AAVC, y va desde un 20% hasta un 70%.

    Juan Anzieta adelantó que, en cuanto a la restauración activa, se tiene planificado realizar plantación de Ruil y especies nativas acompañantes en la superficie de ampliación para el AAVC “Bosque maulino con ruiles de Porvenir y El Fin” y para lo cual, además se considerarán los datos obtenidos de la parcela de ensayo de plantación de Ruil en dicha área, a cargo de la Universidad de Talca.

    Se trata del Proyecto “Recuperación de bosques maulinos costeros con presencia de Ruil (N. alessandrii) en la comuna de Empedrado”, financiado por el Fondo de Protección Ambiental (FPA) del Ministerio del Medio Ambiente y liderado por el Centro de Geomática de la Universidad de Talca.

    Persy Gómez, Investigador del Jardín Botánico de la Universidad de Talca, dio cuenta del trabajo colaborativo con ARAUCO, lo que permitió disponer de superficie y material vegetal para parcelas piloto en la zona del Porvenir, donde se plantaron ejemplares de Ruil y otras especies nativas de la zona, y, además, estas zonas fueron cercadas y protegidas las plantas con “refugios” contra lagormorfos.

    “Hoy en día estas parcelas están siendo monitoreadas y con individuos de Ruil vigorosos y creciendo”, afirmó.

    Para este año ARAUCO proyecta continuar con plantación de Ruil en un proceso que permitirá estudiar en colaboración con el Instituto Forestal (INFOR) el comportamiento de las especies en áreas descubiertas post incendio. Se espera establecer 720 plantas de Ruil en sectores específicos del predio Porvenir.

    Además, la empresa tiene planificado restaurar alrededor de 130 hectáreas con especies nativas enriqueciéndolas de forma paulatina con Ruil.

    “Actualmente se sigue trabajando con un monitoreo anual de parcelas permanentes (uso de GPS) para generar un seguimiento a los Altos Valores de Conservación (AVC), complementando el seguimiento satelital donde anualmente vamos evaluando el desarrollo y recuperación del Bosque Nativo, particularmente en nuestras Áreas de Alto Valor (AAVC) afectadas por incendios. Adicionalmente, continuamos probando tecnología e innovando para en un futuro poder identificar de forma automática especies nativas de interés como por ejemplo el Ruil, Queules, Pitao, etc”, explicó Juan Anzieta.